LA PROBLEMÁTICA DE LAS COLILLAS

ENVENENANDO aL PLANETA

Las colillas y sus lixiviados (líquidos resultantes del contacto del agua con las colillas), contienen elementos tóxicos letales que se liberan rápidamente al contacto con el agua. Diversos estudios científicos advierten de sus efectos mortales en insectos y peces. Son un grave problema de salud pública y suponen un desafío económico, ecológico y social de primer nivel.

Una a una son lanzadas al suelo, pisoteadas o no, hundidas en la arena de una playa en la que se construyen castillos. Una tras otra, y otra más. Caen de manos sin escrúpulos. Una sola es capaz de contaminar hasta 1.000 litros de agua según un estudio de la Universidad Técnica de Berlín.


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5,6 TRILLONES de colillas son desechadas cada año según cifras publicadas en un estudio del Center for Tobacco Control Research and Education de la Universidad de California. Generan 845.000 toneladas anuales de basura en todo el mundo.

Todos sabemos donde encontrar grandes acumulaciones: veredas, calzadas, entradas de negocios, paradas de micro y tantos otros lugares públicos. En el suelo de la plaza donde juegan niños y mascotas. En la orilla de esa playa (como cualquier otra), donde flotan y se arremolinan cientos de miles de ellas.

“Cada una pesa 0.2 Grs., pueden contaminar hasta 1.000 litros de agua y están por todas partes.”

Los filtros se incorporaron a la industria tabacalera en los años 50, invento del catalán Ramón Galindo a modo de reducir el alquitrán y la nicotina de los cigarrillos.

Las compañías tabacaleras lo usaron mucho como publicidad y para hacer creer que fumar era más seguro. Afirmación falsa, que además esconde otros problemas asociados al filtro y que no son conocidos por la gran mayoría de fumadores .

Los filtros han modificado la forma de fumar. Ahora, el fumador aspira más humo en menos caladas y éstas son más profundas. Además, las fibras que contienen pueden fragmentarse y ser inhaladas. Estos fragmentos se han detectado en personas afectadas por cáncer de pulmón.

Bajo la presión de la sociedad, las tabacaleras han probado diversas estrategias sin éxito. Uno de ellos son los filtros biodegradables que están hechos con otras fibras, vegetales, pero siguen sin solucionar el problema de los lixiviados. Se ha transmitido un mensaje de despreocupación al acto de arrojar las colillas en cualquier lugar. Así mismo, han afirmado que sus intentos de prototipos de colillas nuevas no han sido exitosos ya que modifican el sabor del producto.

Las colillas corrientes tardan entre 10 y 15 años en “desaparecer”. Cuando ya no las vemos es porque el principal componente de los filtros, el acetato de celulosa, es fotodegradable (no biodegradable). Los rayos UV lo fragmentan hasta que se disgrega y se diluyen en el agua o la tierra, pero las sustancias que contienen no desaparecen realmente.

El acetato de celulosa es un plástico natural. Se fabrica generalmente a partir de algodón y tras diversas reacciones químicas está listo para convertirse en películas para fotografía y cine, filtros de cigarrillos o teclas de piano. A los cigarrillos también se les añaden plastificantes y otras sustancias derivadas de los hidrocarburos que permiten dar el acabado cilíndrico.

“AL IGUAL que el cigarrillo, contienen más de 7.000 sustancias químicas COMPLETAMENTE tóxicas”

Entre dichas sustancias destaca la Nicotina, usada como pesticida. El resto de sustancias son otros insecticidas, herbicidas, fungicidas y rodenticidas. Contiene diversos metales pesados como el Cadmio y hasta 50 sustancias conocidas por ser potencialmente carcinogénicas.

BIOINDICADORES

Invertebrados y vertebrados, insectos, peces, aves y otros animales han demostrado ser más o menos sensibles a las colillas. 5 colillas por litro de agua son suficientes para matar algunas especies de peces (1 colilla/L es suficiente para organismos más sencillos), sin contar que pueden ser ingeridas accidentalmente por niños, animales de compañía y especies salvajes (reportando algunas muertes). Los que sobreviven tras la ingestión, a menudo sufren desnutrición por dar una falsa sensación de saciedad.

Los propios filtros de los cigarrillos han demostrado ser tóxicos “aunque no hayan sido fumados”, así lo afirma un estudio de la Universidad de San Diego. Aunque las más peligrosas siguen siendo las colillas de cigarrillos que llevan restos de tabaco adherido.

Algunas iniciativas públicas para reducir el impacto de las colillas han conseguido resultados positivos. En Nueva York por ejemplo está prohibido fumar en las playas, parques y áreas de recreo. En París, se han distribuido contenedores pre-franqueados de recogida de colillas en bares y restaurantes. Además los parisinos cuentan con brigadas anti-colillas que sensibilizan con multas a los fumadores “distraídos”.

En realidad ninguna de las anteriores estrategias, por si sola, es suficiente. Se han propuesto modelos como el de las botellas retornables o el de la prohibición de los filtros en los cigarrillos, a imagen y semejanza de la eliminación de las bolsas plásticas. Pero la medida más esperada es que se aplique el concepto de la “Responsabilidad Extendida del Productor”, como sucede para los componentes electrónicos o los medicamentos caducados en algunos países.

La prohibición de fumar en espacios cerrados ha traído enormes beneficios, por lo que habría que ampliar la medida a todos los lugares públicos al aire libre. Además de multar los comportamientos incívicos, sería posible instaurar un impuesto para grabar los cigarrillos como un producto altamente contaminante, como ocurre con los teléfonos celulares o computadoras, permitiendo reinvertir en recogida selectiva, reciclaje y/o eliminación de estos residuos.

 

En Reciclemos.com.ar estamos comprometidos con el medio ambiente y podemos decir orgullosamente que ya podemos dar solución a la parte más importante de ésta gran problemática de las colillas mediante nuestro proceso de reciclaje y así, entre otras cosas, tratar de compensar o nivelar la gran producción de basura tóxica contaminante de éste tipo existente en la actualidad en casi todos los rincones de nuestro planeta.

Esperamos el día que la regulación a las compañías productoras de cigarrillos sobre la responsabilidad de sus desechos comience y nos ampare, y que junto a una nueva mentalidad responsable de los fumadores logremos en un futuro cercano todos juntos eliminar por completo las colillas de la faz de la Tierra.

 

Apóyanos compartiendo nuestra página entre tus contactos, concientizando sobre el daño de las colillas a tus más cercanos o recolectándolas para su posterior reutilización con nosotros.


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